LA BELLEZA DE LO SIMPLE
BUEN DIA Buenos Aires es una forma de mirar.
Hace años descubrí que muchas de las cosas que me conmovían tenían un lugar dentro de la cultura japonesa. Ahí pude ponerles nombre. Antes estuvieron la atracción por los materiales nobles, la sencillez, la naturaleza, el paso del tiempo y esa belleza discreta que no necesita imponerse.
Con el tiempo fui encontrando autores y libros que me ayudaron a ordenar muchas de esas intuiciones. Entre ellos, El elogio de la sombra, de Jun'ichirō Tanizaki, y La belleza del objeto cotidiano, de Soetsu Yanagi. No cambiaron mi manera de mirar. Me ayudaron a entender por qué esa sensibilidad me resultaba tan cercana.
Mi formación es en derecho y en gestión de la comunicación corporativa. Durante años ejercí la abogacía, hasta que gesté BUEN DIA Buenos Aires. No fue un cambio de rumbo, sino la integración de todo lo que siempre me acompañó: la sensibilidad estética, la comunicación, la cerámica, la selección de objetos y la convicción de que la belleza puede formar parte de la vida cotidiana.
Empecé a hacer cerámica de muy chica, con "choricitos" que se transformaban en pequeñas piezas deformes. Todavía recuerdo la alegría que me daba verlas salir del horno. Hoy sigo en contacto con la arcilla, también hago algunas ilustraciones y tejidos, restauro muebles y disfruto especialmente armando las vidrieras de la Tienda. Ahí compruebo que lo lindo, si está bien hecho, también se usa.
Muchas de las piezas cerámicas que encontrás en la Tienda no las hice yo. Pero todas fueron elegidas por mí. Cada una forma parte de una misma búsqueda, construida sin apuro y sostenida por el mismo sentido. Son, antes que nada, objetos que yo elegiría.
Soy Paula.
Y ahora que ya me conocés un poco, quizás entiendas que lo que une todo lo que hay en la Tienda no nace de un oficio, un título ni una tendencia. Nace de mi manera de mirar.
Te invito a conocer la Tienda, acá en la web o en Nicaragua 4827, Palermo Soho.
